Himnos

97. Que Mi Vida Entera Esté

Que mi vida entera esté
Consagrada a Ti, Señor;
Que a mis manos pueda guiar
El impulso de tu amor.

Lávame en tu sangre, Salvador,
Límpiame de toda mi maldad;
Traigo a Ti mi vida para ser, Señor,
Tuya por la eternidad.

Que mis pies tan sólo en pos
De lo santo puedan ir,
Y que a Ti, Señor, mi voz,
Se complazca en bendecir.

Que mi tiempo todo esté
Consagrado a tu loor,
Que mis labios al hablar,
Hablen sólo de tu amor.

Toma, ¡Oh Dios! Mi voluntad,
Y hazla tuya, nada más,
Toma, sí, mi corazón,
Por tu trono lo tendrás.

Toma Tú mi amor que hoy
A tus pies vengo a poner;
Toma todo lo que soy,
¡Todo Tuyo quiero ser!