Himnos
52. Hay Un Precioso Manantial
Hay un precioso manantial
De sangre de Emanuel,
Que purifica a cada cual
Que se sumerge en El.
//Sí, salvo soy, sí, salvo soy,//
///Por la sangre de Cristo, mi Señor,///
La sangre de Jesús.
El malhechor se convirtió
Pendiente de una cruz;
El vio la fuente y se lavó
Creyendo en Jesús.
Y yo también mi pobre ser
Allá logré lavar;
La gloria de su gran poder
Me gozo en ensalzar.
¡Eterna fuente carmesí!
¡Raudal de puro amor!
Se lavará por siempre en ti
El pueblo del Señor.