Himnos

44. Soy Redimido

Ni oro ni plata compró mi rescate,
Ni fue la riqueza que mi alma salvó;
La sangre preciosa es mi sola esperanza,
La sangre que Cristo por mí derramó.

Soy redimido no con plata,
Ni con oro libre estoy,
Sino con precio indecible;
Por la sangre salvo soy.

Ni oro ni plata compró mi rescate,
La culpa del mal tan pesada sentí;
La sangre preciosa es mi sola esperanza;
A Cristo acudiendo, perdón le pedí.

Ni oro ni plata compró mi rescate,
Así la salud no se puede comprar;
La sangre preciosa es mi sola esperanza,
Mi gozo es la gracia de Cristo ensalzar.