Himnos

40. Nunca Me Olvidaré De Ti

¡Qué grande carga! Oh Salvador,
Llevaste Tú por mí;
Prueba suprema de tu amor,
Sufriendo afrentas mil.

Nunca me olvidaré de Ti,
De tu agonía en Getsemaní;
Ni del Calvario do por mí
Sufriste, oh Salvador.

El enemigo en su furor
Procura hacerte mal;
Y los soldados sin razón
Muestran su crueldad.

Mofa de Ti la multitud,
Y el sacerdocio allí.
Se une con ella en plenitud
De odio y maldad tan vil.

Mas cual cordero así sufrió
Por nuestra iniquidad;
La copa amarga El apuró
Por nos en su bondad.

Y ahora cerca de tu cruz
Quisiéramos quedar.
Gracias, Señor, por la salud
Que Tú por ella das.