Himnos

37. ¡Oh! Que Tuviera Lenguas Mil

¡Oh! Que tuviera lenguas mil
Del Redentor cantar,
La gloria de mi Dios y Rey,
Los triunfos de su amor.

Bendito mi Señor y Dios,
Te quiero proclamar;
Decir al mundo en derredor
Tu nombre sin igual.

Dulce es tu nombre para mí,
Pues quita mi temor;
En ella hay salud y paz,
Pues transforma al pecador.

Rompe cadenas del pecar;
Al preso librará;
Su sangre limpia al ser más vil;
¡Gloria a Dios! Soy limpio ya.