Himnos
285. Pos Una Senda Estrecha Andaba
Por una senda estrecha andaba yo,
Y allí a un extraño vi,
La carga que llevaba a mi mostró,
Era una cruz que conocí.
Ven, trae tu cruz y sígueme,
Oí su tierna voz llamar;
Negarle nunca puedo a quien por mi
Su vida quiso dar.
Clame al Señor Jesús y El me habló,
Sus manos lastimadas vi,
Las huellas del desprecio que El sufrió,
Sufrió por redimirme a mí.
Tu cruz permíteme cargar, hablé,
Y otra cruz me señaló,
La misma que con miedo deseché
Cuando antes él me la ofreció.