Himnos

233. Visión Pastoral

Eran cien ovejas que había en el rebaño,
Eran cien ovejas que amante cuidó;
Pero en una tarde, al contarlas todas,
Le faltaba una, le faltaba una y triste lloró.

Las noventa y nueve dejó en el aprisco,
Y por las montañas a buscarla fue;
La encontró gimiendo, temblando de frío,
Ungió sus heridas, la tomó en sus brazos
Y al redil volvió.

Esa misma historia vuelve a repetirse,
Todavía hay ovejas que errabundas van;
Vagan por el mundo, sin Dios, sin consuelo,
Sin Dios, sin consuelo, sin Dios, sin consuelo,
Y sin su perdón.