Himnos
203. Soy La Triste Oveja
Soy la triste oveja que dejó al Pastor,
Yo andaba perdido cuando El me encontró;
Con un silbo suave, luego me llamó,
Y en sus brazos al dulce hogar me llevó;
Las noventa y nueve dejó en el redil,
Y fue al desierto a buscarme a mí;
Con afán inmenso luego me llamó,
Y hallóme gimiendo de acervo dolor,
Se sentó a mi lado y al verme lloró.
Ven, mi triste oveja, escucha mi voz,
No me desconozcas, soy el buen Pastor.
Vamos al rebaño, do reina la paz,
Allí donde mora mi Rey celestial;
Si por la fatiga no puedes andar,
Ven, que entre mis brazos te puedo llevar;
Ven, mi triste oveja, vamos al redil,
Que muy tiernos pastos tengo para ti;
Conmigo por siempre tú vas a vivir.