Coros
60. Libertad, Libertad, Oh Que Buena
¡Libertad, libertad, oh que buena!
Es aquella que da el Salvador.
Libertad para el alma perdida,
Libertad de la condenación.
Una vez era yo un perdido,
Cautivado en cadenas de error.
Mi maldad me tenía cautivo
A una eterna y sin fin perdición.
Mas ahora el Señor me ha librado
Del poder del pecado y del mal.
Y por eso ahora yo canto
Con el gozo que Cristo me da.