Himnos

56. Ya Todo Dejé

Tan triste y tan lejos de Dios me sentí,
Y sin el perdón de Jesús,
Mas cuando su voz amorosa oí,
Que dijo: “Oh ven a la luz”.

Ya todo dejé para andar en la luz,
No moro en tinieblas ya más,
Ya todo dejé por seguir a Jesús
Y vivo en la luz de su faz.

¡Que amigo tan dulce es el tierno Jesús!
Tan lleno de paz y de amor;
De todo este mundo es la fúlgida luz,
El nombre del buen Salvador.

De mi alma el anhelo por siempre será
Más cerca vivir de Jesús,
Do santo poder y pureza me da
La sangre de Cristo Jesús.

Oh ven a Jesús, infeliz pecador,
No vagues a ciegas ya más;
¡Oh ven a Jesús, nuestro gran Salvador!
Y en El salvación hallarás.